29 Nov
RESEÑA: El retorno de Aladino, de José B. Adolph

Si a la fecha (2019) se nombrará a un único representante de la ciencia ficción peruana, ese sería José B. Adolph. Y si yo citara un libro vital en su producción, ese sería El retorno de Aladino. Publicado en 1968, significó un antes y un después en la literatura peruana de corte no realista. ¿Por qué? Veamos.

Lo maravilloso, lo fantástico y la ciencia ficción han acompañado a las letras nacionales desde antes de los 60´s. Al no haber una reflexión plena de la literatura desde el punto de vista de los géneros literarios según su contenido, no se solían destacar estas obras ―cuando eran de escritores reconocidos― por ser parte de alguno. Así, XYZ, de Clemente Palma, era más una “novela grotesca” que una obra al menos fantástica (siendo de ciencia ficción). Pero si bien la sola aparición del libro hoy reseñado no bastó para cambiar tal mentalidad en la crítica peruana, sí significó la primera piedra hacia ese camino: no solo es posible producir estos tipos de mundo en el Perú, sino que pueden ser parte de los ejes centrales en la producción de un escritor. Recordemos que El retorno fue el primer libro editado de Adolph.

Y es que no solo tiene un gran valor histórico, sino estético. No merece ser un clásico de la literatura solo por cumplir un rol importante en la ciencia ficción peruana, sino porque como libro de cuentos ofrece sin tapujos una diversidad de historias, temáticas y mundos representados. Fantasía, ciencia ficción y realismo, o civilización, hijos superdotados e imposibilidad de comunicación, todos ellos y más presentes en los once relatos.

José B. Adolph

Si bien alguno es más ingenioso que otro, realmente casi todos son muy buenos. Adolph supo reinventarse en su primer libro, no aburre, y flaquea poco en el cuidado de la escritura. Inclusive las historias más sencillas adoptan una narrativa lo suficientemente atractiva como para no caer en la banalidad. Es por eso que si suelo citar los mejores relatos en las reseñas de libros de cuentos, aquí debo citarlos a todos. Observen.

- “Pedigree”: el alquimista Giuseppe Fornarina dedica sus investigaciones a conseguir el humano perfecto. Tras varios días consigue crear un esquema generacional en el que menciona cómo deben ser los futuros miembros de la familia para lograr crear su objetivo. Aun después de muerto, ¿lo conseguirá?   

- “Tesis”: preparados para una expedición espacial, un profesor y su grupo de alumnos repasa la información sobre el planeta y la civilización al que visitarán. La relación entre la información extraída y la conclusión de la historia es el plato fuerte de este texto. Un giro de tuerca que cambia la perspectiva de la cultura humana.

- “Los perros profetas”: en la expedición del profesor Wilkins hacia el Amazonas, los miembros se encuentran con la tribu de los huitetes. Entre sus costumbres logran conocer una particular relacionada a los canes, ya que algunos son considerados como perros profetas.

- “El complejo de Caín”: un granjero captura a un mono con la capacidad de crear fuego y de boca en boca la noticia llegará hasta los oídos del reportero Bill McClough. Cuando logren encontrarse, el deseo de Bill de poder llevarse al animal desatará la tensión racial entre él y el “dueño” del homínido.

- “Sueños de manzanas y sangre”: el más complejo del libro. Tiene más de una capa argumental que mezcla hechos y voces de modo que a simple leída no se entiende muy bien cuál suceso corresponde a qué personaje. Sin embargo, a grandes rasgos trata de víctimas y victimarios de la II Segunda Guerra Mundial representados en escenas de ejecución, espera y melancolía.

- “Los pensamientos de mi hija”: este microrrelato se relaciona con “Pedigree” en el trasfondo narrativo. Un padre narra cómo poco a poco se convence de las afirmaciones de su hija sobre su capacidad de pensar a temprana edad, inclusive antes de nacer.

- “La libertad”: ¿revolución o amor/sexo? Una pareja de jóvenes se halla paseando en el centro de Lima capital cuando llega una multitud en son de protesta. Es entonces cuando el chico se plantea el dilema de seguir a la gente o disfrutar con su enamorada de una película en el cine. El final es muy sugerente.  

- “La asunción de Víctor”: los niños han desaparecido casi por completo de la faz terrestre, a excepción de Víctor. Él se esconde con una pareja adulta en su casa refugiados de la turba enaltecida que pretende llevarse al pequeño, pues en el nuevo mundo post-apocalíptico ellos son considerados casi como dioses por los mayores. Y es así como sus protectores deberán decidir entre aguantar o cederlo a la masa.

No desmerezco a los anteriores, pero los siguientes relatos van un paso más allá a nivel de trama, inclusive con todo lo visto.

- “La fábrica”: en una zona pobre de la ciudad, Amadeo Llaque ejerce de “médico técnico”, arreglando de manera rústica desviamientos de articulaciones y males similares. Un día recibe la visita de una madre cuyo hijo se dislocó los huesos tras una suerte de accidente y logra sanarlo, pero el problema seguirá persistiendo cuando al pequeño le aparezca el mismo problema en otras partes del cuerpo. Adolph representa los temas de la pobreza y la audacia en un entorno perverso, matizado por el tono neutral del narrador que devela la manera en la cual estas personas intentan conseguir más dinero. Además, la ambientación es vívida gracias a una primera puesta en plano del terreno árido al inicio del cuento. El resumen: “La prosperidad repta hacia esta calle”.

- “La cárcel”: un grupo de niños esperan a sus padres en casa mientras toman chocolate y juegan entre sí. Pero las horas pasan y los adultos no llegan. ¿La razón? Están muertos. La trama en sí es sencilla, pero esa simpleza contiene un gran componente de crueldad ante un trasfondo desconsolador, como la vida sin guía que les deparará a los pequeños. Aun así, el final replantea la historia hacia una vertiente fantástica. O eso, o Adolph me hizo caer en la trampa.

- “¿Quieres una manzana?”: una expedición espacial humana llega al planeta Yoguer con finalidades de exploración. Casi inmediatamente después de descender de la nave se encuentran con algunos sujetos del lugar, quienes empiezan a realizarle algunas preguntas sobre cuestiones inentendibles para los humanos. Aquí Adolph traslada el tema del encuentro cultural a niveles sarcásticos, pues es evidente la desventaja aquí de los protagonistas frente a extraterrestres con un comportamiento curioso y juguetón reducido en la pregunta del título.

Esta primera obra no se encuentra exenta de defectos. Como se mencionó, algunas historias son más originales y atrevidas que otras. La prosa también reduce su calidad rítmica y naturalidad afectiva (mayor impacto en la transmisión de emociones) en textos como “Los pensamientos de mi hija” o “La asunción de Víctor” sin llegar a quitarles todo mérito. Sin embargo, el nivel cuentista de Adolph tan solo en sus inicios merece ser destacado frente al reciente boom de lo fantástico y la ciencia ficción peruana, que podría aprender de la aquí a veces simpleza, pero siempre interesante, capacidad creadora del autor de Hasta que la muerte.   


"Si así lo prefieres", respondió Wilkins. "¿Cuántos enfermos tienes?"

El huitete lo miró a los ojos. "Todos tienen tuberculosis".

"¿Todos? ¿Cuántos son?"

"Ochocientos veintidós. Más de cien se están muriendo". 

"¿Es por eso que se han retirado ustedes?", pregunté. El huitete me miró calmosamente.

"Sí. Queríamos morir tranquilamente. Un pueblo, cuando muere, no quiere tener testigos".

"¿Pero por qué no pidieron medicinas?", preguntó Wilkins.

"Queríamos probar primero nuestro método. No tuvo éxito".

"¿En qué consistía?"

"En comernos a nuestros perros y frotarnos el pecho con su grasa". Se volvió a sentar con nosotros. "Era una solución de emergencia, ya que no teníamos perros profetas".

Fragmento de "Los perros profetas"

Detalles técnicos:

Género: Ciencia ficción, fantasía

Editorial: Eudeli

Año de publicación: 1968

N° de páginas: 48

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