El libro es retador, consíganlo. Fin.
Bueno, no. Fuera de bromas tontas, los microrrelatos me parecen uno de los géneros textuales más difíciles de reseñar junto con la poesía y el cómic a nivel gráfico. Mientras los cuentos de mayor extensión responden a una estructura más notoria de inicio, nudo y desenlace, los relatos brevísimos no siempre. Condensan, reúnen varios elementos en uno solo, muchas veces no ofrecen todos los datos explícitos y a veces parecen no ser historias, todo ello gracias al potencial y gama de oportunidades que ofrece el formato.
Jorge escribe, justamente, microrrelatos variados en torno a géneros no realistas, como lo fantástico y la ciencia ficción. En 28 piezas, oscila desde cuentos de extensión más tradicional (aunque con letra grande) con 5 páginas hasta cero líneas de texto, salvo por el título. La predominancia la tiene el relato más breve, lo cual no es de extrañar si conocemos la trayectoria del autor: incluido en antologías como Nido de cuervos. Cuentos peruanos de terror y suspenso (2011) y Latinoamérica en breve (2016), y menciones especiales, por ejemplo, en el Concurso Internacional de Minicuentos El Dinosaurio (2008), de Cuba. Es así que El hallazgo es su primer título publicado en solitario.
Un primer acercamiento al conjunto de historias es el tipo del lector al cual se dirige. No hay uno único. Tanto si eres experto en microficción, lector de cuentos de veinte páginas, peruano o extranjero, algunos de los textos pueden conectar contigo por el nivel de exigencia y la referencialidad que poseen. Algunos siguen una estructura narrativa más tradicional, la arriba mencionada, similar a la de los cuentos de siempre, mientras otros experimentan con el formato en sí hasta asemejarse al de otros de corte no literario, como los carteles. También los hay con referentes universales, como criaturas de la mitología occidental conocidas en varios países, y otros relacionados a bromas peruanas. Por supuesto, todo ello puede ser comprendido por un solo lector, pero tal disparidad responde a otro rasgo transversal: la exploración.
Un segundo acercamiento, tras anotar rasgos compartidos entre grupos de microrrelatos del libro, me lleva a observar este primer título del autor como su autoconocimiento como escritor. No hay una única poética o forma de crear. Hay poéticas. Salvo que la propuesta sea esa, el primer texto no es similar al cuarto, no tanto en temas o el contenido, sino en la intencionalidad, en la forma de disponer de todos los elementos textuales. Este no es un rasgo negativo, sino muy llamativo. Cuando se gesta un proyecto literario, es posible observar estos aspectos en el primer libro de un escritor. Esa experimentación con distintas posibilidades del género textual implica tres consecuencias ante el lector: 1) no es aburrido porque no sabes lo que te espera en la siguiente historia; 2) el autor es conocedor del tipo de literatura que escribe y puede moldearlo a su gusto; 3) puede crecer o experimentar aún más en próximos libros.
Jorge Ramos Cabezas
Ahora bien, ¿cuáles son esos rasgos? Aquí podemos encontrar al menos tres tipos de historias. Primero, uno donde el elemento fantástico o cienciaficcionero es evidente y no es necesario extrapolar o imaginar mucho más allá de la situación presentada. En estas historias la trama es compacta y autosuficiente, por lo que son las más sencillas de comprender; por lo mismo, también son las de menos mérito a nivel técnico. Segundo, aquellos donde el elemento no realista es notorio, pero requiere de más de una lectura para comprender sus implicancias, como el contexto del mundo representado, qué sentido tiene para el protagonista y qué no se nos dice. En este último grupo se presentan la ironía y una crítica social sutil, pero en ambos bloques el final es el que suele importar en tanto introducen un giro final que busca sorprender al lector. En cambio, un tercer tipo se aleja de las historias y usa formatos no literarios, o inclusive se vale de sus títulos para narrar casi toda la trama; incluso a veces parece no haber historia, parece.
Demos un vistazo más cercano a todas esas piezas. Esta es la parte más complicada, ya que indicar la premisa puede abarcar casi todo el texto, en algunos casos. Por eso, ya me las arreglé; espero funcione.
- El hallazgo: un sujeto encuentra un libro escrito por él mismo, en cuya carátula hay un hombre sentado, con lágrimas y un gesto de horror. Es la misma figura de la portada, todo lo cual puede recordar a algunos a cierta historia del Final del juego, de Cortázar. Es uno de los más representativos del recurso sorpresivo en el libro, del giro final que reconstruye toda la historia.
- La mariposa: tras la muerte de su madre, el hijo es visitado constantemente por una mariposa a la que mata siempre una y otra vez. El giro se intuye, lo que permanece es la forma aséptica del narrador para mostrar la violencia.
- Cambios: una persona cambia constantemente de ser, inclusive de género, sin recordar quién fue originalmente.
- Renacer: en un mundo posapocalíptico, un superviviente es asustado por perros. El giro es un tanto predecible, pero no deja de ser funcional.
- La cura: un hombre consigue una cura curiosa… Este es otro ejemplo del humor sarcástico presente también en relatos más abajo.
- Paz en la tierra: una diosa que representa varios elementos positivos despierta, pero trae el desastre consigo. Es un ejemplo del primer grupo que indiqué, uno en el que los sucesos más importantes se entienden por sí mismos en el texto.
- El hechizo: trata sobre la leyenda de una mujer que devora humanos y animales y el origen de su maldición durante una expedición en otro continente. Se juega con la voz narradora, ya que supuestamente nadie podría contar las historias sobre su origen en tanto sus víctimas no sobreviven. Entonces, ¿quién nos habla? La lectura nos lo indica.
- El cinocéfalo: se narra la desaparición mundial de los cinocéfalos (hombres con cabeza de perros) por obra de humanos. De modo similar al anterior ejemplo, la identidad del narrador es clave para comprender la historia.
- Aviso retrasado: un sujeto recibe la visita de su abuelo, quien le asegura que morirá muchos años antes. Se produce una paradoja temporal que lleva a pensar qué ocurrió realmente, lo que extiende la trama fuera del relato en la mente del lector.
- El zapatero: en un pueblo de extrema pobreza, un zapatero se muda. El giro final no es muy sorpresivo, pero sí tierno.
- JyJ: alguien cabalga... El relato bien breve interpone dos niveles de lectura, que la cabalgata sea literal o que sea una pose sexual entre dos personajes bíblicos famosos, uno de los rasgos presentes en otros textos, la desacralización.
- San Puta: un hombre a punto de ser asesinado es salvado por el ser del título, quien es invocado o invocada por su victimario en un comentario sarcástico. Igual que en el anterior caso, es otro ejemplo de desacralización, esta vez en torno al choque de tonos entre la santidad y la putería.
- El descubrimiento: unos exploradores descubren algo y corren a contarlo. El contexto de ese mundo también queda a la imaginación del lector. ¿Cómo desembocó el mundo a esa situación?
- Ultraposapocalíptica: la última máquina viva regresa al pasado. Es un giro de tuerca cienciaficcionero y, nuevamente, irónico con las religiones.
- Marilyn: un sujeto de 200 años es acusado de abuso sexual a su ginoide, la del título. El giro final es una mezcla entre humor negro y crítica social.
- El mejor amigo del hombre: una especie se levantará contra los humanos. No puedo decir más, pero se puede deducir la ironía del caso.
- Los hinchas: un amigo declara al otro que solo se metió a la revolución por conveniencia, pero el otro no está de acuerdo, para nada. La ironía y sarcasmo final se revela en el cierre, siendo, tal vez, el único microcuento de corte realista.
- Perú: 1 - Alemania: 0 en la final del Campeonato Mundial de Fútbol Somalia 2478: este texto sigue aún más el esquema del dinosaurio de Monterroso, solo que aquí es un peruano quien sueña haber llegado al mundial y ser campeón... recién en 2478. El sarcasmo funciona en el lector que conoce la situación decadente del fútbol nacional, pero también es un ejemplo de cómo el título del texto completa la trama.
- Final del Campeonato Mundial de Fútbol Palestina 2624: historia futurista que refleja un chiste popular e irónica sobre que Arequipa es su propio país. El título también completa el sentido de la historia, ya que esta independencia de la región con Perú se daría en un futuro lejano.
- La espera: un fantasma anhela volver a su antigua vida, vivo, cuando podía experimentar sus interrelaciones. Es uno de los pocos casos donde el cierre no es un giro de tuerca, sino que pesa más la carga dramática de este breve lamento.
- Enrique Prochazka: parece ser la voz de este Prochazka ficticio. Para entenderlo bien habría que conocer al autor y establecer ese nexo, pero supongo que es por la literatura fantástica que el autor real crea. Este me es casi imposible de comentar, y eso me agrada.
- La hormiga poeta: usa el registro de las fábulas para contar la soberbia de una hormiga frente a un elefante que la ignora. El cierre es propio del humor negro.
- La carta final: es la confesión final de un terrorista hacia su amada. No destaca sobre los demás en tanto recurre a menos experimentaciones formales, pero no deja de poseer el suficiente peso dramático para no dejar indiferente al lector.
- Apunte extraído de las últimas páginas de un viejo cuaderno hallado por allí: en el prólogo, Óscar Gallegos comenta que este texto se asemeja a una confesión del propio autor. Hay nexos. Él y el protagonista fueron estudiantes de Literatura en la UNMSM y también poseen una única opera prima que en el cuento es solo un poema. La valía de esta pieza se encuentra en su valor simbólico, ya que cierra todo el conjunto, es el último. Puede tomarse como una porción de la poética del autor, como otra ficción más, como algo distinto, pero es esa posibilidad de múltiples interpretaciones en un texto que habla sobre la creación literaria en sí misma lo que lo vuelve también retador para el lector. ¿Cómo leerlo, cómo interpretarlo?

De izquierda a derecha: Óscar Gallegos (autor del prólogo), Jorge Ramos Cabezas y Javier Huincho. Foto de la presentación en la FIL Lima 2025. Fuente: Facebook del autor.
De todos ellos, considero que los mejores son los siguientes:
- DNI: no hay trama explícita, pero esta podría plantearse desde aquello que no se dice. La única oración afirma algo sobre alguien, entonces ¿a quién se refiere? ¿Al lector, a un personaje? Si es lo segundo, ¿qué le ocurrió? Sigue la misma lógica presente en «El dinosaurio», de Monterroso, pero llevado a un mayor minimalismo.
- Padre e hijo: un hijo regresa a la casa de su padre tras muchos años. Conforme avanza la historia, parece que nos narraran cierta vida famosa, pero el texto no es lo que parece. En parte este truco se debe a un dato oculto, el por qué de la huida del muñeco de la casa. En una relectura es posible descifrar el mecanismo de la sorpresa, gestada desde las primeras líneas, y es por el más trabajado, complejo pero no inentendible, del libro.
- Decimoquinta respuesta...: tienen que leerlo. El título narra casi toda la trama; el texto central, el desenlace. Es uno de los más ingeniosos del conjunto.
- El fantasma de Guillermo Samperio también anda aquí: el título es la historia. La falta de cuerpo central reafirma el titular, el vacío, la nada, que asemeja a esa presencia invisible pero presente.
El libro es retador. Esta vez no es una mala broma. Visto cada uno, es notoria la intención del autor por involucrar al lector en la decodificación de la historia, en la comprensión sobre los mundos creados. Este rasgo es el más característico de todo el libro, y la capacidad del autor destaca más cuando alcanza niveles más altos de experimentación y se aleja de modelos conocidos de la microficción, como los de Loayza y Monterroso, y del cuento neofantástico, sobre todo el de Cortázar. Estas son influencias notorias en algunos casos, justamente en ese viaje literario por hallar una voz propia, no solo deudora de sus posibles referentes.
Detalles técnicos:
Género: fantástico, ciencia ficción
Editorial: Dendro
Año de publicación: 2025
N° de páginas: 64